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dimarts, 20 de desembre de 2005

Alegria

Hi ha una frase que diu "tot depén del color del mirall amb que es mira" (no sé si en català és així, o es tracta d'una simple traducció literal, això és el que té a vegades el bilingüisme). Doncs avui el color del meu mirall ha de ser un color molt alegre, perquè porto un dia d'allò més contenta. La meva alegria tonta va començar ahir al gimnàs. Hi ha dies que només baixar cap a la sala de les màquines, marxaria cap a casa. Però ahir no, tenia una marxeta gimnasil tremenda a sobre la bici, a la cinta, fent cames... i tot a ritme de Pastora. El descobriment d'aquest grup va ser tota una troballa fantàstica. Les seves cançons em transmeten una alegria tremenda, em contagien un bon rotllo difícil de descriure amb paraules. I aquesta sensació encara em perdura avui. Avui tant se me'n fa si els cotxes m'adelanten cometent una imprudència per part dels seus conductors; o si hi ha una clienta impertinent que creu que tu tens la culpa de tots els seus mals; o si la companya de la feina es penja medalles amb un treball en equip; o milers d'altres fets que en un dia normal em treuen de pollaguera. Avui tot és alegre i tot ho veig amb ulls d'alegria. No sé, potser aquí està la clau de la meva alegria: anar al gimnàs cada vespre amb l'mp3 de Pastora. O serà que divendres començo les meves tan merescudes vacances. Ufff portava un any i mig sense descansar i ja era hora. : )


Existe una frase que dice "todo depende del color del cristal con que se mira. Pues hoy el color de mi cristal tiene que ser un color muy alegre, porque llevo un día de lo más contenta. Mi alegría tonta comenzó ayer en el gimnasio. Hay días en que bajar hacia la sala de máquinas es una tortura. Ayer no fue así, tenía una marcha gimnasil tremenda sobre la bici, en la cinta, haciendo piernas... y todo a ritmo de Pastora. El descubrimiento de este grupo ha sido todo un hallazgo maravilloso. Sus canciones me transmiten una tremenda alegría, me contagian un buen rollo difícil de describir con palabras. Y esta sensación embriagadora todavía persiste. Hoy no me importa si los coches me adelantan cometiendo una imprudencia por parte de sus conductores; o si una clienta impertinente cree que tú tienes la culpa de todos sus males; o si mi compañera de oficina se cuelga medallas con un trabajo realizado a medias; o miles de otros hechos que en una día normal me hubiesen sacado de quicio. Hoy todo es alegre y lo veo a través de ojos alegres. Quizás esa sea la clave de mi alegría personal: ir cada noche al gimnasio con el mp3 de Pastora. O será que el viernes empiezo mis tan merecidas vacaciones. Ufff llevaba más de año y medio sin descansar y ya tocaba. :)


3 comentaris:

silvia ha dit...

...no me llames Dolores, llamame Lolaaaaaaaaa, la que siempre va sola por Barcelona, buscando follon,.....

Mercedes ha dit...

Pues enhorabuena por tu hallazgo. A mí me encanta oir música, que desde mis tiempos jóvenes ( je,je) era los 40 principales y ahora me gusta música más tranquila, tipo Enya ( tengo que conseguir el último ) o algo de Presuntos.
Cuando tenía que ir con más frecuencia a Madrid iba con mis cascos,claro que cargando con el muerto del aparatito para cintas de casstte.
Y eso sí, pasear por la arena de la playa escuchando a Enya da una paz...... claro que entonces llevaba a mi primer bebé en mi barriguilla y parece que en esos momentos.... disfrutas más de cada instante....
Lo importante es sentirnos felices y la música es perfecta para eso.

laura ha dit...

Mercedes, nosotros no hay fin de semana que no nos acerquemos a la playa con la perrita, más en primavera que ahora con estos fríos. Pero para mí la mejor música en la playa son las olas muriendo en la arena. No hay sonido más bello y relajante que ese.